Ni en pedo es como antes.
La emoción, las palpitaciones, el titubeo. Tantos nervios.
Por ahí es la experiencia, la costumbre, esto de aprender a salir y hacerlo regularmente. A veces me parece tan monótono.
Extraño la excitación del principio, ese miedo a no saber sobre que vamos a hablar. Ahora, años después siento que esta todo calculado: primer cita cena, segunda cita entregás, tercer cita sexo oral, o lo que sea.
No sé, quizás es re cómodo “saber” todo esto y ya fue.
De última es simpático pensar que el próximo con el que tenga mariposas-en- la-panza, ese,
that’s the one.
No se si siempre, al menos por un ratito, dale?